Las artistas Nicole L’Huillier y Patricia Domínguez se han unido para crear Leche holográfica, una súplica meditativa. A partir de la comunión de sonidos e imágenes que fluyen en la dulzura de la Leche holográfica, las artistas nos incitan a imaginar nuevos futuros basados en una producción sustentable y no extractivista. La invitación es a oír las nutritivas canciones de la Gran Madre, a recibir su chorro de información, una vibración de sabiduría sónica que nos empuja hacia adelante, mientras navegamos estos tiempos turbulentos.
La Leche holográfica alimenta el porvenir con data del futuro. La bebemos, nadamos en ella, vivimos de ella, y accedemos a nuestro pasado cósmico por medio de ella. Esto se nos ha olvidado, pero tenemos toda la información que necesitamos para avanzar dentro nuestro. Ahora debemos aprender a activarla. La espiritualidad y el reino cuántico no consideran las distancias. A modo de recordatorio, las artistas invitan a sumergirse con ellas en un viaje metamórfico de conexión, desde el cuarzo y la sílice que conforman nuestros huesos, el centro de la Tierra y los chips de nuestros dispositivos electrónicos para llamar aquello que es común a todos. Nos convertimos en muchos mientras escuchamos y viajamos a través de diferentes registros tanto simbólicos como físicos, y aprendemos mediante temporalidades múltiples de fractales planetarios en alianza con el reino digital.